Si estás tomando una decisión difícil y sientes que no sacas nada en claro, revisa las 4 claves siguientes para generar criterios con los que facilitar o desbloquear tu proceso.

Anota cuál es la decisión por tomar

A menudo, te bloqueas porque no sabes con exactitud cuál es la decisión por tomar. De esta manera, es difícil ganar claridad y generar criterios para facilitar la reflexión.

¿Qué es lo peor que puede pasar?

Puede que estés sobredimensionado las consecuencias de cada decisión. ¿En qué te basas? La mayoría de las ocasiones, lo peor que puede pasar es que aprendas algo.

Recupera la calma y la tranquilidad

Lo de “consultarlo con la almohada”, funciona. Si tomas la decisión desde un estado de agitación, probablemente tomarás una decisión más emocional que racional.

¿De verdad “tienes” que decidir?

¿Qué hace que tengas que tomar una decisión? Entre “querer” tomar una decisión y “tener” que tomarla hay una gran diferencia. ¿Qué pasa si no lo haces ahora?