Combatir el estrés es posible. Existen diferentes técnicas con las que gestionar la relación con el estímulo estresor, aquel factor externo o interno que propicia la desestabilización de nuestro organismo.

Por ejemplo, podemos entrenar que la respuesta física o psicológica ante el estímulo estresor cambie. De la misma manera, se puede cambiar la interpretación con dicho impacto. ¿Acaso es tan importante?