El estrés, que está detrás de trastornos y enfermedades graves, es un sentimiento de tensión física o emocional que proviene de la presencia de un factor estresante.

Este factor estresante puede ser cualquier estímulo, independientemente de que sea externo o interno, que provoca una desestabilización en el equilibrio del organismo.

En pequeños episodios, puede ser positivo: te ayuda a salvar un peligro o desafío. Ahora bien, si se prolonga en el tiempo, es perjudicial para tu salud.

Cuando nos sentimos estresados a pesar de que ya no existe dicho factor estresante, entonces hablamos de ansiedad en lugar de estrés. Ésa es la diferencia.